Algunas conclusiones sobre el caso Fernando Paz (III/III)

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Lo ocurrido con Fernando Paz y su candidatura “express” por Albacete por VOX ha resonado hasta en los más recónditos resquicios del panorama político español por múltiples razones. Tras el bullicio correspondiente, y dada su importancia, era preciso un análisis en profundidad del caso. Aquí lo ofrecemos en primicia, en tres partes, de la mano de Jose J. García L. No se lo pierdan y consérvenlo.

Parte III de III (Aquí Parte I) (Aquí Parte II)

7.2.- En segundo lugar, el segundo tema era la necesidad de poner en marcha una propaganda eficaz (no como manipulación como hacen los rojos sino como Verdad), que sirva de antídoto o que contrarreste de alguna manera las campañas de lavado de cerebro de la anti-España, la lluvia ácida de la propaganda mentirosa que cae sobre la población, y que empapa y envenena impunemente sus corazones y sus mentes.

No basta, cuando sale agua de alguna fuga,  recoger ese agua del suelo, sino que primero será preciso cortar o atajar la propia fuga, porque si recogemos agua sin contar la fuga,  entonces no acabamos nunca, porque por mucha que recojamos se seguirá saliendo, y cuanto que paremos volveremos a estar inundados.

Si algo caracteriza el Franquismo y la Transición es la ausencia casi total y absoluta de información e inteligencia contra los enemigos de España y sus patrañas. Esto puede tener su explicación  (además de olvidar que “la paz empieza nunca”, y de un sentido estúpido de la reconciliación con quienes no aceptan reconciliación posible) en que ya con Franco la Televisión y los medios de comunicación estaban ya en manos del enemigo (Adolfo Suárez fue Director General de Radiotelevisión española,  Juan Luis Cebrián como Jefe de Informativos, etc etc), incluyendo al cardenal Tarancón,  pero después prácticamente no se ha hecho nada para revertir esta situación (esta página es una excepción a la regla general, pero esta página apenas tiene un par de años y su alcance es muy limitado, al menos en comparación con el alcance masivo que tienen las televisiones). La consecuencia de esta situación de hecho es que la sociedad está desde hace décadas adoctrinada en la propaganda roja, en el “antifascismo”, y esto incluye a una parte nada desdeñable de la llamada “España Nacional”. Lo podemos comprobar en los comentarios contra los separatistas, calificados interesadamente como “catanazis”,  (porque para la propaganda roja todo tiene que revertir en lo mismo) por los propios que están en contra del separatismo pero que pican en la propaganda “antifascista”, (lo mismo ocurre con las feministas radicales y abortistas que no obstante su militancia ultraizquierdista son calificadas por este mismo sector “nacional” de “feminazis”, cuando son las antítesis de las muchachas de la BDM: la Liga de Muchachas Alemanas o Bund Deutscher Mädel).  Habría que recordar que el separatismo Catalán es un separatismo antifascista y de ultraizquierda (con determinados disfraces de burguesía que no quitan un ápice a su carácter izquierdista, antiespañol y antifascista), habría que recordar que el Estat Catalá era parte del Frente Popular, que Companys formaba parte del entramado o red criminal de la IIª República Frente populista, y que Companys fue capturado después de la guerra por los alemanes (es decir por los verdaderos nazis)  en Francia y entregado a la Justicia Española para que pudiera juzgarlo por sus espantosos crímenes, (entre los más terribles el que narra Miquel Mir y Mariano Santamaría en su libro “La otra memoria histórica” sobre el genocidio de un grupo de 172 maristas tras el pago de un fabuloso rescate que pagaron los Superiores de los Maristas desde Francia para que dejaran salir a través del puerto de Barcelona a estos 172 sacerdotes que en ese momento se hallaban escondidos en domicilios particulares para evitar ser asesinados. Los maristas pagaron 200.000 francos franceses como rescate, -una cantidad fabulosa para la época-, pero Companys y su Ministro de Finanzas J. Tarradellas, recibido luego en España a la muerte de Franco como un héroe por Adolfo Suárez,  y al que el Rey Emérito le otorgó en 1985 el título de Marqués de Tarradellas,  después de cobrar el rescate incumplieron lo acordado, se quedaron con el dinero pero los 172 maristas luego fueron desembarcados del barco donde los habían concentrado, y llevados al matadero (la famosa tolerancia de los rojos). El Estadio del Club de Futbol Espanyol (porque ese club hace mucho que dejó de ser El Español) lleva el nombre de Lluis Companys, al igual que una de las más importantes avenidas de Barcelona en la actualidad, lo cual evidencia la farsa, el mamoneo,  y la hipocresía que hay en todo este tema de los delitos de odio, de la apología del genocidio,  y de la propaganda anti-alemana, algo tan repugnante como este crimen (que es sólo una muestra del tremendo genocidio perpetrado por Companys en Cataluña), como no sirve para hacer propaganda roja, pues no provoca ninguna reacción previamente dirigida por los medios, y a la Fiscalía del odio le parece perfecto a decir porque no ha abierto diligencias al respecto (por el carácter criminal de Lluis Companys o porque a Ortega Lara le griten que ETA lo mate o lo vuelva a encerrar en un zulo, no ve motivos para mover un dedo, pero si fuera al revés, de signo contrario,  aunque le pille cenando en Nochebuena, deja el plato en la mesa para tirarse de cabeza a redactar el Decreto de acusación, bonita es la Fiscalía del odio para según qué cosas). Que sirva de ejemplo de la manipulación que se hace de la gente en este tema, de la mala fe y del fraude de ley que hay cuando los rojos hablan, hipócritamente,  de crímenes.  Tarradellas pudo venir a España y ser recibido como el “honorable Tarradellas” por una panda de traidores y de pánfilos como era el Gobierno de Adolfo Suárez,  (su hijo, si no fuera tan tonto, no iría por ahí presumiendo de padre porque el padre que tuvo, al menos en lo político no es para presumir, aunque él no se haya enterado todavía, como no se ha enterado que el aborto es la muerte del niño antes del parto, no después de un nacimiento natural y pleno) precisamente por lo que estamos comentando en este trabajo, por el proceso de aculturización que sufrían los españoles que en ese momento, con una intoxicación en régimen de monopolio de la propaganda anti-española, habían perdido toda referencia histórica y no tenían ni idea de quiénes eran todos estos pájaros que venían del exilio (porque no era solo Tarradellas, sino otros muchos como Ignacio Gallegos, la Pasionaria y un larguísimo etcétera de criminales de guerra).

En este tema nos olvidamos de algo básico y es que los países aliados de la 2ª Guerra mundial, (la Rusia de Stalin, su aliada la Norteamérica de F.D. Roosevelt abiertamente prostalinista,  Francia, Gran Bretaña, etc. etc.) y aquellos otros que a su término se crearon y al frente de los mismos se puso a antiguos brigadistas internacionales que habían venido a España, llamados por Stalin y la Kominter (valga la redundancia), a quemar iglesias y matar españoles (Hungría, Checoeslovaquia, Yugoeslavia, Alemania Oriental, Alemania Federal, Polonia, Holanda, etc. todos ellos con jefes de Estado o de gobierno que habían venido a España con las Brigadas Internacionales) son los países que se volcaron en ayudar a la República del Frente Popular en la guerra civil española, y que después dieron cobijo a los criminales de guerra que habían cometido el tremendo holocausto de la persecución religiosa en España, y del expolio de las riquezas de España que los jerarcas de la República se llevaron y que compartieron con los mandatarios de dicho países, como ocurrió con el Presidente de Méjico Lázaro Cárdenas,  el típico dictador corrupto y con bigotito, que del fabuloso tesoro que Indalecio Prieto se llevó de España en el barco Vita, un collar que había pertenecido a la Reina Isabel La Católica lo terminó luciendo la putita de Lázaro Cárdenas. Por tanto el crédito a esta propaganda aliada (aliada de Stalin), y su identificación con la misma asumiéndola como propia, como hacen no pocos “nacionales”,  es un absurdo.

Hay que estar a favor de EEUU como Nación occidental,  en su dimensión de Estado del mundo libre, pero no cuando opera como una mera organización de magnates o como pandilla de malhechores de guante blanco que colocan a modo de testaferro a un Presidente, que es un pelele en sus manos, y que a través de él despliegan en una mesa un tablero, como el que juega al Monopoly, y organizan guerras, expanden el comunismo y la destrucción de las sociedades cristianas,  y entran a saco en los recursos de las nacionales que ellos ambicionan, porque así nos fue robada Cuba, Puerto Rico y las Islas Filipinas, como atraco a mano armada, y el Sahara no con tanto descaro pero casi.  Esto lo tienen que saber no sólo los españoles sino también los propios americanos que son las primeras víctimas de sus dirigentes, porque ¿cuántos americanos han muerto ya en Irak o cuántos murieron en Vietnam o en Pearl Harbor?.

Los españoles al abrazar a ciegas la ideología aliada hemos olvidado el papel de esta Norteamérica en la expansión del Comunismo,  (recordemos el famoso artículo de Blas Piñar, entonces Director del Instituto de Cultura Hispánica, “Hipócritas”,  publicado en ABC en 1962, y por el que fue cesado de tal puesto),  con su ayuda decidida a Stalin, la traición del ataque a la Base de Pearl Harbor (hecho silenciado en España pero que existe un libro, “El Secreto Final de Pearl Harbor: la contribución de Washington al ataque japonés”  escrito por el Almirante norteamericano  Robert A. Theobald y prologado por el propio Comandante de la base de Pearl Harbour Almirante Husband E. Kimmel, que narra como en realidad todo fue un plan urdido y montado por el propio Rososevelt para provocar un ataque que le permitiera presentarlo a la opinión pública como ineludible para meterse en la guerra -que los americanos según una encuesta del instituto Gallup de 1940 rechazaban en masa-, en la que de hecho con la ayuda que prestaba ya estaba en la práctica metido, y poder salvar a Stalin que en ese momento sufría la invasión alemana de Rusia) que no tenía otra finalidad que la provocar que Japón cometiera un acto de agresión lo suficientemente grave como para que se pudiera presentar a la sociedad americana como un motivo innegable para entrar en la guerra, y de este modo salvar a Stalin de una derrota segura: si la tensión entre EEUU y Japón se relajaba (recordemos que Japón, sin materias primas, sufría un bloqueo naval por parte de los EEUU que obligaba a Japón, para liberarse de tal bloqueo, a dar un golpe certero y definitivo que dejara fuera de combate o al menos se le quitaran las ganas de guerra, a un enemigo tan poderoso como los EEUU porque Japón no podía triunfar en una guerra de desgaste), Japón cumpliría lo pactado con Alemania y atacaría a la Rusia de Stalin por el sur, por la frontera norte de China y Mongolia, estamos en 1941 en plena campaña de Rusia de la Operación Barbaroja, donde en las primeras fases de la invasión los alemanes van de una victoria a otra en el Frente del Este, tomando millones de prisioneros soviéticos, si encima Stalin tiene que distraer fuerzas para llevarlas al sur para hacer frente a un ataque japonés por este flanco, a lo que los rusos tenían terror desde la Guerra Ruso-japonesa de 1905,  al final Rusia habría capitulado. Para evitarlo en diciembre de 1941 los japoneses cayeron en la trampa urdida por el nefasto gobierno de F. D. Roosevelt, y Stalin pudo respirar tranquilo a costa de miles de vidas de norteamericanos traicionados por su propio gobierno.

O el propio desembarco de Normandía realizado también a exigencia de Stalin para aliviar su situación en el Frente del Este.

Las consecuencias del posicionamiento de EEUU con Stalin (me remito al artículo “Hipócritas” que conviene de vez en cuando recordar) lo pagaron muy caro, (además de los miles de norteamericanos muertos en playas que no eran las suyas), decenas de millones de centroeuropeos, tanto los que murieron como  los que sobrevivieron y quedaron esclavos durante 50 años en un inmenso Gulag llamado “paraíso comunista”  del que estaba prohibido escapar) y continentes enteros como el Sureste asiático, o la práctica totalidad del continente Africano en manos del Comunismo. La inmigración ilegal, que hoy padecemos no es más que la consecuencia nefasta de la descolonización, que dio lugar a Estados fallidos, puestos allí por las grandes empresas para esquilmar los recursos naturales de dichos países sin la traba de una administración europea que pudiera entorpecer o limitar el abuso y la explotación. Cuando se habla de inmigración este dato, como fracaso de la descolonización, suele ocultarse.

A los españoles de los años 60 y 70, por efecto de la propaganda anti-española y la inexistencia de una fuente de información española y veraz al servicio de la Verdad y no de los intereses extranjeros,  se nos había hecho olvidar muchas cosas:  el asesinato del Presidente del Gobierno Antonio Cánovas del Castillo, perpetrado el 8 de agosto de 1897 por el “anarquista” italiano Michele Angiolillo, en un momento, la inminente guerra de Cuba con EEUU, crucial para desarticular la respuesta de España a la injerencia de EEUU. Se sabe que en Paris M. Angiolillo recibió dinero del líder independentista cubano Ramón Emeterio Betances para financiar el atentado,  pero es seguro que si los independentistas cubanos estaban detrás de este atentado, que se disfrazó como atentado simplemente “anarquista”,  Norteamérica estaba igualmente detrás del cotarro, por la sencilla razón de que EEUU financiaba a los independentistas cubanos; como parece ser también el caso del asesinato del Presidente del Gobierno D. Luis Carrero Blanco en 1973 que igualmente se presentó como un atentado simplemente de ETA, pero ocultando que detrás de ETA pudiera estar también la mano de Henry Kissinger y de los EEUU por una serie de circunstancias y de coincidencias. En España como carecemos de Servicios de Inteligencia o los que tenemos no se sabe bien a qué se dedican porque nunca están (ni para detectar y abortar el atentado del 11M, y un largo etcétera) porque a veces parece que de existir trabajan para el enemigo, pues no se ha dicho nada al respecto. Las guerras de Cuba y Filipinas y el papel de los EEUU en todo ello incluida la prohibición del idioma Español en las Filipinas, a pesar de que nuestra lengua la hablaba el 70% de la población autóctona, dan idea de la hostilidad norteamericana hacia España y sus valores civilizadores. Si no hubiéramos olvidado esto no nos habría sorprendido lo más mínimo y habríamos estado prevenidos de la traición de EEUU a España en favor de Marruecos en 1975 con el tema de la Marcha verde en el Sahara, o que durante la Transición Felipe González era el candidato protegido por la CIA. Por tanto ese servilismo hacia EEUU, que con Aznar llega a su cenit, es algo que en España trae causa directa de dos datos: el primero el haber pasado página sobre los grandes males que EEUU como trust empresarial o banda de malhechores nos había infringido de modo totalmente injusto, porque las apetencias de los grandes potentados norteamericanos sobre las posesiones españolas no dan derecho al robo o al latrocinio, y segundo adoptando y tomando como propio el discurso de la propaganda anti-alemana y pro-americana (que está muy bien ser aliado de Estados Unidos cuando se comporta como una Nación occidental, pero no cuando se comporta como una pandilla de malhechores para organizar guerras y  entrar a saco en las naciones y robarles sus recursos a costa de la pobreza y destrucción de estos pueblos).

Por esta falta de información y propagandas verdaderas, España ha sufrido y sufre un proceso de aculturización, no ya en el tema de la guerra civil, la 2ª guerra mundial y un largo etc. sino también en cuestiones básicas de nuestra Historia como la Conquista de América o la propia Reconquista contra el invasor musulmán, y lo podemos ver también con el tema del separatismo catalán y cómo los catalanes han olvidado la época en que las mujeres le besaban las manos al General Yagüe el día de la liberación de Barcelona. Con una Universidad en manos de Podemos (y no solo, la Vicepresidenta del gobierno es profesora de la Universidad de Córdoba), y con una educación en manos de la anti-España, con unos profesores de Historia podemitas y socialistas (valga la redundancia)  politizados en el analfabetismo,  cuyos conocimientos en este tema se reducen a los estereotipos manidos de la Leyenda Negra, la posición intelectual de la población española, incluyendo la universitaria, en estos temas es sencillamente lamentable y lastimosa. Lo hemos podido ver hace una semana con el Presidente comunista de Méjico Andrés Manuel López Obrador, cuando ha dicho, siguiendo las tácticas de la propaganda mentirosa de ir martilleando una y otra vez para poco a poco hacer prevalecer la mentira y engañar a la gente, que España debería de pedir perdón por la Conquista de América.  Hay todo un error de concepto elevado al cubo en todo este tema, primero porque de tener que pedir perdón no serían los españoles de España los que tendrían que hacerlo porque los españoles no nos hemos movido de la península y a nosotros no se nos puede achacar nada de lo que pasara en la Conquista de América, segundo porque en todo caso serán los propios sudamericanos de origen español, como el Sr. López Obrador, los que tengan que pedir perdón si hubiera habido motivos para ello (que no es el caso) como descendientes de aquellos conquistadores, y tercero el hecho de que se presente a los aztecas como los representantes del Méjico precolombino o del Méjico indígena es una falsedad que sólo se explica para presentar la cuestión no con rigor histórico sino simplemente en su función de mera propaganda antiespañola, porque tal afirmación del mandatario comunista mejicano se demuestra que es una falacia teniendo en cuenta que los aztecas o los mexicas eran sólo una de las muchas tribus que había en lo que hoy es Méjico y no era ni la más numerosa ni la más autóctona, sino que era una tribu foránea que apenas llevaba un siglo que había llegado a Méjico, y no sé por qué ha de ser representativa de Méjico una tribu minoritaria y foránea, y no las otras tribus que llevaban siglos asentadas y que hicieron causa común con los españoles para ser liberados del genocidio del que estaban siendo víctimas a manos de los aztecas.

Creo que alguien ha dicho, y lleva razón, que la Hispanidad es la historia más grande jamás contada, pero a base de la falsificación histórica que impone la propaganda roja, que es la propaganda aliada o la propaganda anti-española (con el presidente Obama se han retirado en los EEUU varias estatuas de héroes españoles de la Conquista de América, que por cierto ayer mismo, 3 de abril 2019, se ha dado la noticia de que mientras no hay dinero para tantas cosas y para tantas necesidades como hay en España se le han pagado 400.000 no sé si euros o dólares al exPresidente Obama solo por asistir en Sevilla a un congreso de turismo internacional, solo para que el Presidente Perro Sánchez se pueda hacer una foto con él, 400.000 € ó $, menudo despilfarro y menuda inmoralidad), va a llegar un momento que con esto pase como ya ha pasado con otros temas, que la luz de la verdad se haya apagado completamente. Muy pocos españoles saben que, como en tantas otras cuestiones, la propaganda anti-española no soporta el más mínimo análisis de verdad. Los aztecas también llamados mexicas no eran un pueblo originario del actual Méjico sino un pueblo invasor que hacía apenas un siglo había venido del norte y había sojuzgado al resto de las tribus de la zona. Muy pocos españoles saben que cuando los españoles llegaron observaron que los aztecas sacrificaban en ritos y sacrificios humanos a miles de amerindios todos los meses, hombres, mujeres y también niños, porque los aztecas o mexicas hacían sacrificios humanos masivos (holocausto azteca), eran antropófagos (canibalismo azteca) y tenían sometidos, esclavizados y explotados a muchísimos pueblos indígenas (tlaxcaltecas, totonacas,…), ya que ellos no producían ni trabajaban sino que imponían impuestos al resto para que los mantuviera. Los hombres de Hernán Cortés se encontraron con el panorama que en muchísimas tribus sometidas a los bárbaros aztecas no quedaban hombres, habían sido exterminados en su integridad, los varones de mayor edad apenas alcanzaban los 12 ó 13 años, porque los hombres habían muerto en combate tratando de defender a sus familias frente a los aztecas en un intento inútil de evitarles el sufrimiento de tales sacrificios rituales. Es decir lo varones de edad adulta habían sido exterminados protegiendo a sus familias, en actos de heroísmo que por lo visto no cuentan para el Licenciado López Obrador. Los Historiadores hispanoamericanos están de acuerdo que si los españoles hubieran tardado 30 ó 40 años más en llegar,  el exterminio que hubieran cometido los aztecas sobre los pueblos sometidos (totonacas, zapotecas, mixtecos, tlaxcaltecas…) habría sido total, y todos estos pueblos habrían desaparecido por completo exterminio, no desaparecieron gracias a los españoles.

Los indígenas vieron a los españoles como libertadores, porque los admiraron en sus cualidades. El historiador Christian R. Iturralde en su libro “1492: fin de la barbarie, comienzo de la civilización en América”, describe así a los españoles de Hernán Cortés (página 37):

“Si bien en su mayoría civiles y neófitos en las artes militares, hay que comprender que eran, antes que nada, españoles; y esto es decir mucho. Pues el español de aquellos siglos era moldeado desde la cuna a imagen y semejanza del Arquetipo, esto es, del Caballero Cristiano: a despreciar todo peligro y a rehuir a toda vanidad; a dedicar su vida a los más elevados ideales. El espíritu de cruzada, de reconquista, estaba presente y firme en cada uno de sus gestos, hasta en el más recóndito e íntimo de sus huesos, llenando su alma. Estos hombres no conocían la guerra ni eran muchos de ellos, a decir verdad, grandes moralistas o portadores de una intensa vida espiritual, pero aborrecían las guerras fútiles y conocían y practicaban el honor, la lealtad y la caridad; sobre todo con los vencidos y con las mujeres, ancianos y niños, y esto los hizo los primeros practicantes del Tratado de Ginebra, aun siglos antes de que éste existiera. Ni aun con los pueblos extremadamente belicosos utilizaron Cortés y Pizarro las armas sino como ultimísimo recurso, prohibiendo y castigando severamente los saqueos y el maltrato sobre los vencidos. No necesitaron de ninguna legislación nacional o internacional que regulara el tipo de comportamiento adecuado en tiempos de guerra; ellos lo aplicaron instintivamente, gracias a su formación católica y a la puesta en práctica de sus preceptos cristianos. El Tratado de Ginebra raramente fue respetado desde su promulgación hasta la fecha. España lo hizo siglos antes. Le cabe por tanto este merecido reconocimiento. Los indígenas, por su parte, no conocían nociones tales como códigos de guerra o misericordia: todo prisionero de guerra era, por norma y en el mejor de los casos, ejecutado en el acto o esclavizado para ser eventualmente torturado y sacrificado ritualmente. Lo mismo sus familias; sus mujeres previamente violadas en forma sistemática y los niños destinados a empalagar la insaciable sed de sangre de los dioses mexicas, mayas o incas.”

Hernán Cortes, con apenas  300 ó 400 soldados no habría podido vencer a más de los 300.000 aztecas si no hubiera contado con las tribus aliadas que consideraban a los españoles, por sus valores,  como libertadores de la pesadilla de sacrificios rituales  y antropofagia de los Aztecas, y a éstos como extranjeros bárbaros y salvajes. Es decir los extranjeros bárbaros y salvajes, para los pueblos indígenas sojuzgados nunca fueron los españoles sino los aztecas, un aspecto donde podemos apreciar cómo la propaganda mentirosa le da la vuelta a la realidad y presenta a las víctimas como verdugos y a los verdugos como víctimas inocentes. Después vendrían las leyes de Burgos y la protección a los indios en todos los aspectos. Las matanzas de indios no son de la época española, sino después de la independencia ya en el siglo XIX. Los grandes males de Hispanoamérica vinieron después de que España perdiera estos territorios, con los llamados “libertadores”, todos ellos agentes al servicio de su majestad británica, incluido el “libertador”(?) Simón Bolívar.

Con todos los defectos que se quieran buscar, los conquistadores españoles liberaron a los pueblos sojuzgados y civilizaron ese territorio,  gracias a ellos se dejaron de hacer sacrificios humanos y de practicar el canibalismo (que costaban la vida a miles de personas, un 30% de los cuales eran mujeres y niños), y fundaron infinidad de ciudades, construyeron Universidades,  hospitales, vías de comunicación, iglesias, catedrales, puertos, embalses, acueductos, edificios administrativos y hasta ciudades enteras. Se llevó la Religión Verdadera (que es en realidad lo que no le perdonan a España), que dio otro sentido a la vida de aquellas gentes que pasaron de la barbarie a la civilización, como ha titulado el profesor argentino Christian Rodrigo Iturralde a su libro “1492: fin de la barbarie, comienzo de la civilización en América”.  Además trajeron la industria y la rueda (la rueda era desconocida en América),  el trigo (el pan), el caballo, las vacas (la leche, el queso,…), las gallinas (los huevos), las ovejas (la lana),  el cerdo, el alfabeto, el hierro, los libros, la imprenta, la brújula, un idioma común (el Español), animales de carga como  el buey, mulo o el asno (los aztecas usaban a seres humanos como animales de carga), la vid (el vino), el olivo (el aceite), el vidrio, el azúcar, la miel, muchísimos tipos de frutas (naranjas, limones, peras, manzanas, fresas,…), … e infinidad de cosas más. Se airea por la propaganda el contagio involuntario de la viruela (algo que antes o después habría de ocurrir) pero se callan que en una sola generación, gracias al aporte proteínico introducido en la dieta por los españoles, la población indígena ganó varios centímetros de estatura y ganó en salud y esperanza de vida. Al poner en común territorios que antes o estaban enfrentados o no tenían intercambios, permitió el contacto entre culturas precolombinas gracias a los españoles, y el comercio hispánico hizo que estos productos americanos se extendieran con eficacia por toda América (maíz, patata, cacahuete, aguacate, vainilla, tomate, caucho, etc…). La América española pronto contó con un nivel de desarrollo y unos estándares de bienestar y nivel de vida que eran la envidia de las colonias inglesas u holandesas.

Los estereotipos de la propaganda mentirosa sólo pueden anidar entre los desinformados, el problema es cuando la desinformación se impone por leyes como el de la Memoria histórica o el delito de odio, (ambas son lo contrario de lo que dicen sus respectivos nombres: la Ley de Memoria histórica pretende todo lo contrario, destruir  la memoria y que no quede vestigio de la misma, suplantándola por una verdad oficial que se impondrá por la fuerza del código penal para el que disienta, la segunda pretende asegurar a los que propagan el odio que lo puedan hacer impunemente, sin posibilidad de respuesta) que no admite decir la verdad bajo penas de cárcel. Un ejemplo de estereotipo es  la idea que se ha inculcado en el subconsciente de los suramericanos de que España expolió sus riquezas, y en concreto el expolio de las minas de plata del Perú o de oro de la Argentina. Dejando a un lado que el nivel de vida de los habitantes de la América Española era muy superior al de la propia España y al de los habitantes de Europa (y por supuesto de los de las colonias inglesas, francesas u  holandesas), lo que en sí mismo significa que las riquezas revertían a aquellos territorios más que a la España peninsular, es que se cifra que las extracción de metales preciosos (plata y oro) durante los 300 años que duró la presencia española en América no fue la cantidad fabulosa que se pretende presentar, sino que una cantidad equivalente es la que en el momento presente extrae Perú o Argentina por sí solas en un solo año (las máquinas y los medios de extracción,  y la ingeniería minera de hoy no es la de hace 500 años), y sin embargo la propaganda anti-española hace incapié en esa cantidad referida a España, pero guarda silencio y no pide cuentas a los gobiernos actuales que disponen cada año de toda la riqueza extraída por España en sus 300 años de mandato. Nada de esto se estudia en los colegios españoles, porque en España sufrimos un proceso de aculturización promovido por nuestros enemigos e implantado por los propios gobernantes españoles que están al servicio de la anti-España. Esa es la triste realidad, una realidad que es preciso combatir. Los trabajos de la profesora Dñª Elvira Roca Barea (“Imperiofobia y leyenda negra”, “6 relatos ejemplares”, y sus incansables conferencias), son casi la excepción que cumple la regla.

Por la tipificación del delito de odio, buena parte de la verdad oficial de la 2ª guerra mundial no se puede tocar, pero junto a ella otras partes de la Historia que nos afectan mucho más de cerca como la Reconquista y la lucha contra el Islam, ocurre lo mismo o está en proceso de que ocurra. A través de la tipificación del delito de odio (que tipifica para asegurar el odio en según qué temas y que no se pueda argumentar de contrario) la defensa de España frente a su programada y continua islamización puede situarse, para la completa indefensión de los españoles, como dentro del tipo penal. De hecho creo que la Fiscalía del odio de Valencia que no hace nada cuando a Ortega Lara los podemitas le insultan y lo amenazan con que ETA lo mate o lo vuelva a meter en el zulo, ha abierto sin embargo diligencias contra el Secretario General de VOX Ortega Smith, a petición de Podemos, naturalmente (como en Jerez de la Frontera contra un Brigada de la Guardia civil) por presunto delito de odio por criticar el terrorismo islámico. A esto lleva el haber permitido que mediante esta artimaña en fraude de ley de este delito que no es tal pero que mientras esté en el Código penal es una fuente de represión y de cárcel para los que defiendan a España.

Otro punto importante es la manipulación del lenguaje, las palabras pierden el significado que le es propio,  que es sustituido por el sentido que le interesa a la propaganda enemiga.  Tenemos un ejemplo claro en la palabra “fascismo” o “fascista”, en su verdadero y originario significado Jose Antonio Primo de Rivera definía el fascismo (carta al Director de ABC, D. Ignacio Luca de Tena, de 22 marzo 1933):

“Sabes bien, frente a los rumores circulados estos días, que no aspiro a una plaza en la jefatura del fascio, que asoma. Mi vocación de estudiante es de las que peor se compaginan con las de caudillo. Pero como a estudiante que ha dedicado algunas horas a meditar el fenómeno, me duele que ABC tu admirable diario despache su preocupación por el fascismo con sólo unas frases desabridas, en las que parece entenderlo de manera superficial. Pido un asilo en las columnas del propio ABC para intentar algunas precisiones. Porque, justamente, lo que menos importa en el movimiento que ahora anuncia en Europa su pleamar, es la táctica de fuerza (meramente adjetiva, circunstancial acaso, en algunos países innecesaria), mientras que merece más penetrante estudio el profundo pensamiento que lo informa.

El fascismo no es una táctica la violencia. Es una idea la unidad. Frente al marxismo, que afirma como dogma la lucha de clases, y frente al liberalismo, que exige como mecánica la lucha de partidos, el fascismo sostiene que hay algo sobre los partidos y sobre las clases, algo de naturaleza permanente, trascendente, suprema: la unidad histórica llamada Patria. La Patria, que no es meramente el territorio donde se despedazan aunque sólo sea con las armas de la injuria varios partidos rivales ganosos todos del Poder. Ni el campo indiferente en que se desarrolla la eterna pugna entre la burguesía, que trata de explotar a un proletariado, y un proletariado, que trata de tiranizar a una burguesía. Sino la unidad entrañable de todos al servicio de una misión histórica, de un supremo destino común, que asigna a cada cual su tarea, sus derechos y sus sacrificios.

En un Estado fascista no triunfa la clase más fuerte ni el partido más numeroso que no por ser más numeroso ha de tener siempre razón, aunque otra cosa diga un sufragismo estúpido, que triunfa el principio ordenado común a todos, el pensamiento nacional constante, del que el Estado es órgano.

(…)

Para encender una fe, no de derecha (que en el fondo aspira a conservarlo todo, hasta lo injusto), ni de izquierda (que en el fondo aspira a destruirlo todo, hasta lo bueno), sino una fe colectiva, integradora, nacional, ha nacido el fascismo. En su fe reside su fecundidad, contra la que no podrán nada las persecuciones. Bien lo saben quiénes medran con la discordia. Por eso, no se atreven sino con calumnias. Tratan de presentarlo a los obreros como un movimiento de señoritos, cuando no hay nada más lejano del señorito ocioso, convidado a una vida en la que no cumple ninguna función, que el ciudadano del Estado fascista, a quien no se reconoce ningún derecho sino en razón del servicio que presta desde su sitio. Si algo merece llamarse de veras un Estado de trabajadores, es el Estado fascista. Por eso, en el Estado fascista y ya lo llegarán a saber los obreros, pese a quien pese los sindicatos de trabajadores se elevan a la directa dignidad de órganos del Estado”.

Este verdadero sentido se ha adulterado por completo, porque la propaganda roja pervierte y corrompe el propio lenguaje, y esta palabra se presenta hoy como algo deleznable cuando su verdadero sentido es todo lo contrario. La manipulación llega al extremo que cuando los comunistas realizan alguna acción propia de ellos y de su ideario, en lugar de llamarlos “comunistas” se les tacha de “fascistas”, porque la propaganda roja revierte todo reproche para conducirlo siempre al discurso antifascista. Este uso adulterado del lenguaje es común en las propias filas nacionales, lo que da idea del proceso de aculturización que sufre España, y qué error más grande ceder terreno a la propaganda enemiga, porque nadie se ha preguntado por qué cuando las abortistas ultraizquierdistas, o los separatistas catalanes, o los podemitas, tienen un comportamiento propio de su ideario, en lugar de señalarlo como lo que son, se adultera y manipula el lenguaje y se las tacha de “feminazis”, de “catanazis”, y de “fascistas”, respectivamente, cuando son, respectivamente, todo lo contrario: “femirojas”, “catarojos” o “separatistas ultraizquierdistas”, y “antifascistas”.

En España vamos a una verdad oficial impuesta por la Ley de Memoria Histórica que va a ser reformada en este punto para materializar la prohibición, y el Código penal como instrumento estalinista y de NKVD de iniquidad con el tema de la memoria histórica (cuya finalidad es imponer una versión al estilo de Felix Dzerzhinski de la Unión Soviética). Lo que está pasando con la Ley de Desmemoria, Manipulación y Falsificación Histórica (que es el verdadero nombre de la Ley), y lo que es peor, lo que está por venir por el camino de intolerancia que ha tomado el PSOE y sus socios, -anunciada desmantelación del Valle de los caídos, profanación de la tumba de Franco, prohibición de los partidos “franquistas” o falangistas, ilegalización de la Fundación Francisco Franco, etc. etc. etc.-,   pasa por haber aceptado de plano,  (en una actitud que recuerda a las 3 negaciones de Pedro antes de que cantara el gallo), y con toda complacencia, una Ley igual respecto de la 2ª Guerra Mundial, (como si lo que resulta evidente que es falso y malo para España pudiera ser bueno y asumible sin discusión respecto de Alemania),  creyendo que con eso los enemigos de la Civilización Cristiana se conformarían, pero los enemigos de la Civilización Cristiana no se conforman jamás. Si tu cedes terreno sin combatir a un enemigo que sólo busca tu destrucción total, que la verdad o la Justicia le importa un bledo que lo único que le interesa es imponer el imperio del Mal, lo único que consigues es que tome ese terreno y esas posiciones abandonadas sin oponer resistencia sin sufrir él ninguna descrédito ni ningún desgaste,  y poco a poco te va embolsando con todas sus fuerzas intactas y al final te aniquila. Esto es lo que está pasando en España. Esto es lo que pasa cuando le quitas la svástica interior a la Cruz de Hierro del escudo de la División Azul, (o cuando aceptas la renuncia de Fernando Paz),  que ya no eres División azul, ya dejas de creer en la Cruzada contra el Comunismo de la Europa Cristiana, y te conviertes en la caricatura de ti mismo que quiere imponer la izquierda,  ya eres  un acomplejado en manos de los aliados y del discurso aliado de la izquierda, valga la redundancia. (En Letonia y Lituania han sido más firmes, porque la bota comunista está más reciente,  y no se han dejado engañar, y eso que en su caso lo tenían más crudo porque no era la División 250 de la Wehrmacht, sino directamente las Waffen SS). El peligro de plegarse de este modo a la propaganda oficial es que España se convierte en una nación servil y acaba como los regímenes de bananeros Suramérica, que EEUU se cree que puede intervenir en España como interviene en Panamá, máxime si la población española es una población sumida en el reguetón y con Políticos comprados al estilo de los políticos bananeros.

Decía antes que no basta, cuando sale agua de alguna fuga,  recoger ese agua del suelo, sino que primero será preciso cortar o atajar la propia fuga, porque si recogemos agua sin contar la fuga,  entonces no solucionamos el problema y en cuanto que paremos volveremos a estar inundados. Esto significa que es preciso construir en España algo que no existe (o que existe a niveles muy ínfimos, de catacumba), que es una fuente de información, a modo de faro, de divulgación pro-española que contrarreste la politización que sufre la población en el discurso de la anti-España. Es preciso cerrar el grifo a la lluvia ácida de la propaganda mentirosa de la anti-España, y esto pasa por la producción audiovisual y en especial de un cine Nacional. Esta labor en todos los países libres lo hacen sus propios gobiernos a través de sus medios de información y sus servicios de inteligencia, pero desde el asesinato del Presidente del Gobierno D. Luis Carrero Blanco España está en manos del enemigo (lo estamos comprobando en el juicio contra el golpe de Estado separatista, la complicidad del gobierno traidor del PP) y tales medios o no hacen nada o cuando hacen intoxican a la población, en la propaganda antiespañola. La miserable película sobre 1898 o la que está a punto de estrenarse sobre Millán Astray y su incidente con Unamuno el 12 de octubre de 1936 en la Universidad de Salamanca (“Mientras dure la guerra”), son claro ejemplo de ello.  Ya lo ha dicho hace unos días el jefe de los socialistas catalanes, el Sr. Iceta, denle tiempo y en 10 ó 15 años (de politización y lavado de cerebro se entiende) un 65% de los catalanes serán independentistas.

Los españoles tenemos que asumir que “la paz empieza nunca” o que “Satanás no descansa jamás”, (que es lo mismo), y dejar el sofá y subir de nuevo a las almenas. La ideología pro-española tiene que llegar a la población española pero también al resto de naciones.

Esta propaganda no puede ser o no puede quedar reducida a “los viernes culturales de la Falange”, a la que acuden 100 personas en un local cerrado y que luego se difunde a través del canal de youtube “El amo del calabozo”, ni los actos de VOX, tiene que ser una propaganda masiva,  que se respire en el ambiente, que llegue a todo el mundo, también al extranjero. Para ello no es suficiente con publicar libros (que es muy importante), porque incluso aquellos que tienen una distribución comercial, tienen una difusión limitada, tampoco son suficientes las conferencias en el ámbito académico como las de Dñª Elvira Roca Barea, sino que es preciso terminar con el monopolio de la ultraizquierda. La Iglesia católica es la que posee los medios para acometer esta labor, pero la Iglesia, como institución, ha desertado por completo y no se puede contar con ella,  otra cosa es religiosos determinados a título individual o grupos de ellos. La Fundación Francisco Franco, sola o en unión de otras (como la Fundación Blas Piñar por ejemplo, u otras que existan que yo tengo un conocimiento muy limitado al respecto), con la ayuda que haga falta de unos y otros, es decir de todos (puede solicitarse a través de internet una cuestación como se han financiado otras películas cristianas como “Footprints”, de la organización “Infinito más uno.org”, que no es que estén mal sino que en esta situación de emergencia, que la Cristiandad está siendo agredida y asaltada a los niveles de aniquilación que se están alcanzando, no se pueden hacer películas como si no pasara nada, en lugar de encauzar la temática a dónde debe ser dirigida, es decir dirigir el extintor allí donde está el fuego) debe plantearse acometer una producción audiovisual que se hace imprescindible. Primero pueden ser producciones tipo documental de calidad, que por su menor coste y duración permiten una mejor adaptación a los medios, pero después deben ser producciones cinematográficas con actores, de calidad,  en toda regla. Esto es fundamental, mientras no se haga estaremos recogiendo agua pero no cerrando el grifo.

La película “cristiana” “Un Dios prohibido”,  estrenada en 2013 con guión de Juanjo Díaz Polo sobre el asesinato de los 52 seminaristas de Babastro en agosto de 1936, es el ejemplo de lo que no debe ser el cine nacional, para hacer esta mierda de cine (con perdón de la palabra pero es que no merece otro calificativo),  esta concesión a las hordas rojas, con milicianos tipo Alain Delon, y desdramatizando el tremendo y horrendo martirio de los seminaristas,  mejor le ingresamos el dinero directamente a Pablo Iglesias o a la Fundación Pasionaria, y no nos damos el trabajo. Es una vergüenza en manos de quien está la defensa de la Cristiandad, (después de la entrevista que el Papa ha concedido a la cadena más anticristiana y proislamista en España como es la Sexta uno se pregunta cómo la Cristiandad puede estar en manos de este fantoche bobalicón que no tiene cualidades ni para haber sido sacristán, a la curia de obispos no les da vergüenza, y no les da temor de Dios incurriendo en pecado mortal al haber nombrado a este bobo, ¿o es que lo han hecho a posta para cargarse a la Iglesia?) si Pio X levantara la cabeza.  El hecho de que, al año siguiente, 2014 esta película recibiera un premio en el Vaticano, equivalente a los Oscar, es la prueba palpable de que ese cine, endulzando la imagen de los milicianos, y maquillando todavía más el horror y martirio de los seminaristas,  forma parte también del entramado de la propaganda anticristiana. Por tanto en este tema del cine hay que ser muy conscientes de no ceder al discurso de la propaganda antiespañola, que para eso ya está el PP y la Conferencia Episcopal (valga la redundancia).

Es preciso levantar un tejido cultural en España (esta página me parece asombroso cómo se ha desarrollado y el contenido de enorme calidad que posee, que yo con este modesto escrito he venido a empañar, que en poco tiempo ha conseguido alcanzar), que en parte se está levantando y se ha avanzado mucho, pero en este tejido cultural se ha de dar un valor primordial a la producción audio visual porque al final son la imágenes las que tiene un efecto de mayor impacto. El enemigo no es tonto, y desde el principio posee en monopolio la industria cinematográfica, en España y fuera de España, y la red de distribución de las salas de cine. Este monopolio es preciso romperlo. Tal labor no se consigue de hoy para mañana, pero sí el empezar a financiar producciones documentales con una gran calidad tanto estética (fotográfica) como ética (guiones), para acometer después películas en toda regla. No hay una prioridad mayor.

Una intervención selectiva en determinados colectivos,  haciéndoles llegar material contra la propaganda anti-Española puede ser una forma eficaz de emplear los pocos recursos.

Por otra parte, creo que es un error participar en debates o tener presencia de alguna manera en las cadenas de televisión que forman parte de la red de desinformación y guerra psicológica de los enemigos de España (la Sexta, A3, T5, etc). Es verdad que con frecuencia los líderes de VOX, el Director de esta página,  el Presidente de la Fundación F. Franco, Dñª Pilar Gutiérrez, el propio Fernando Paz, etc. han intervenido y lo han hecho con enorme éxito, pero a mi modesto entender tales intervenciones deben evitarse, primero como exteriorización de desprecio a estos medios, segundo para no otorgarles el crédito que a unas cadenas que propagan el satanismo y la manipulación les daría la presencia de personas decentes, y tercero porque esta es una participación que se va a plantear siempre desde estos medios desde la hostilidad y para la manipulación y por tanto no se debe colaborar encima con ello. Pero si bien la presencia en estos medios a mi modesto entender es un error, sí es necesario una mayor intervención en otros medios menos hostiles a través de comentarios de audio, mensajes de Twitter, etc, hasta que España disponga de un medio de comunicación propio y de calidad (que no es Intereconomía, sino que está por crear). Las redes sociales no lo son todo, pero una presencia en las redes sociales, con opiniones acertadas y que sirvan de faro a los que, aunque bien intencionados, se pliegan a las falsedades o a los estereotipos de la propaganda roja,  también son un medio eficaz a falta de un medio que como las televisiones de los enemigos de España, entre en todos los hogares. Pero ello sin abusar tampoco.

Hay mucho por hacer, y lo peor es que hay que hacerlo si queremos revertir esta situación de lavado de cerebro colectivo que hoy sufre España, y en un país donde quienes estarían llamados a hacerlo, por sus funciones, por su profesión o por su vocación,  no sólo no lo hacen sino que trabajan para el enemigo, en parte a causa de su propia ignorancia.

Creo que la situación de España en este momento, es de emergencia nacional, España está en la UVI, y aunque los españoles no se den cuenta y llenen las terrazas, en estas horas se juega su ser o no ser, es decir: dejar de existir. Ello exige unidad nacional, como en la defensa del Alcázar de Toledo. Es una pena que en tales circunstancias,  organizaciones que deberían ser hermanas, (VOX no obstante todos sus defectos, Alternativa Española (no obstante los suyos), Falange Española (no obstante los suyos), etc. etc),  porque hermanos son los sentimientos de amor a la Patria que sienten sus integrantes,  concurran sin embargo a las elecciones, y a todo lo demás, por separado, en lugar de unir las fuerzas. También es una pena dos cosas más, la primera que muchos votantes del PP están más cerca del Alcalde de Pajares de la Laguna (Salamanca) que del Presidente del Senado y primero en la lista al Senado por Madrid del PP Pío García Escudero (la famosa “renovación”? de Pablo Casado) que se posicionó contra este alcalde y a favor del Senador podemita por Valencia Carles Mulet,  prevaliéndose de su cargo de Presidente del Senado para echar sobre el alcalde a la Fiscalía, pero aún así estos votantes van a seguir votando incongruentemente al PP. Esto ocurre porque la información para abrirle los ojos no les ha llegado, y se hayan situados en la confusión y en el engaño. Muchos miembros del PP son irrecuperables porque forman parte por derecho propio de la anti-España, pero una porción de sus votantes lo son por desconocimiento e inercia. Y la segunda, que muchos votantes de la izquierda, incluso de la ultraizquierda,  militan en esta filas porque están engañados, porque no han conocido otra cosa que la propaganda mentirosa anti-española y son víctimas de la misma. Ya lo indicó José Antonio en su testamento. Esta gente nos pertenece a nosotros, porque son gente de buena fe que está donde está porque está intoxicada y cegada por la propaganda roja, pero si están de buena fe antes o después rectificarán y se unirán a las fuerzas España. Toda esta gente engañada, corrompida y envilecida por la lluvia ácida del discurso de odio de la izquierda, que promueve en régimen de monopolio cultural la corrupción de las costumbres, la depravación, el separatismo, el caos,  y la mentira como armas de ingeniería social, está necesitada de “evangelización”, no sólo en el ámbito religioso o cristiano, que también,  sino me refiero en el orden político, y para poder llevar a cabo esta “evangelización”, es preciso contar con este tejido cultural y esta producción audiovisual, que la haga posible. Creo que esto es de la máxima trascendencia, por ello ha sido tan nefasto el Partido Popular en estos 40 años porque no sólo no ha combatido a la izquierda y su discurso ideológico, sino que le ha otorgado el monopolio de los medios de comunicación y él mismo se ha convertido en un partido al servicio del marxismo cultural y de la subversión de los valores, valga la redundancia (con sus votos se ha nombrado a Santiago Carrillo hijo predilecto de Gijón, se ha condenado el franquismo, se ha dado carta blanca para la profanación de la tumba de Franco, se ha pasado de 100.000 abortos anuales con Zapatero a 140.000 con Rajoy, la expresidenta de la Comunidad de Madrid del PP Cristina Cifuentes ha bailado la conga con la alcaldesa podemita de Madrid Manuela Carmena en el escenario del “orgullo gay”, se ha otorgado el Collar de Isabel La Católica a Zapatero y a sus ministras mamarracho nada más ganar las elecciones el PP por mayoría absoluta y está publicado en el BOE de 31 de diciembre 2011, se ha soltado a Bolinaga y otros asesinos, porque en España por efecto de la propaganda los únicos asesinos que cuentan no son los de ahora y los que le hacen daño a España sino los de 1945 que les convienen a los amigos de Gallardón, la traición desde Suárez y sin solución en continuidad desde él en País Vasco y Cataluña, con el resultado de la persecución del Español en tales regiones y la complicidad del Gobierno en el golpe de Estado, la política lingüística del PP en Galicia, Valencia  y Baleares calcada de la de los separatistas catalanes y un larguísimo etcétera).  Y precisamente para paliar, aunque sea con un retraso de 40 ó 50 años,  esta situación que coloca a España a día de hoy en caída libre y a los españoles en gentes sin rumbo que se autodestruyen, es preciso revertir esta situación y romper el monopolio cultural de la anti-España. En este objetivo de emergencia nacional, todo el tinglado de los delitos de odio (que en realidad no son tales),  la Fiscalía del odio como oficina estalinista, fuertemente politizada por la ultraizquierda para perseguir españoles e impedir el discurso contra el pensamiento único,  que parece sacada de la mente de Félix Dzerzhinski, deberían, como las Leyes de Desmemoria, Falsificación y Manipulación Históricas y de Violencia de Género ser derogadas porque todo ello forma parte del entramado para asegurar el monopolio cultural de los enemigos de España e impedir que los españoles puedan legítimamente resistirse a su planeada destrucción.

Es mi punto de vista, no sé si alguien va a precisar un vaso de agua.

Parte III de III (Aquí Parte I) (Aquí Parte IIAquí para descargar el trabajo completo en PDF

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